En un tramo de la carretera del poblado de Andas, distrito de Jacas Grande, provincia de Huamalies, en Huánuco, el olor era único: carne quemada. Dos delincuentes acusados de asesinar a balazos al dirigente y pastor Alejandro Guardia Salazar fueron quemados vivos al mismo estilo del ya popular “chapa tu choro”.

Los asesinos de Alejandro Guardia Salazar fueron cuatro, durante un intento de robo, pero solo dos fueron capturados en una carretera de Andas. Los pobladores, totalmente enardecidos, rociaron de combustible a ambos delincuentes y, a modo de ajusticiamientos popular, les prendieron fuego.

Las súplicas de perdón de ambos ladrones y asesinos, quienes aún no han sido identificados, se perdieron entre en enojo de los pobladores, quienes decidieron hacer odios sordos hasta que llegara la policías de la comisaría de Llata. Estos solo encontraron cuerpos calcinados que impedían el rápido reconocimientos de los malechores.

A solo unos metros, el cuerpo de Guardia Salazar se encontraba a la espera de ser trasladado a la morgue del hospital de Llata para ser sometidos a necropsia de ley.

(Exitosa)

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