«El hecho de estar en Estados Unidos hoy, me ha permitido salvarle la vida a mi papá», dijo la joven emocionada. Dicen que el dinero no lo es todo, pero esta es una historia más de varias que demuestran que el ingreso económico sí que es importante. Quizá no es la garantía de la felicidad, pero en este caso sí representa la diferencia entre la vida y la muerte.
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Una joven ejemplar
Esta es la historia de Jessi Hernández, una joven venezolana residente en Nueva York, Estados Unidos hace 6 años. «Mi papá una madrugada, a la semana de haber llegado, se despertó con fiebre y cuando fue al baño empezó a orinar eses», comenta la joven.
Este sería el inicio de una travesía para ella y su familia, Omar el padre de la joven, padece de diverticulitis aguda, una enfermedad que practicamente lo obligó a estar en cama. En un principio sin darle mucha importancia, la familia trató la enfermedad con remedios caseros, sin embargo no era suficiente.
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Dura pandemia
Las restricciones debido a la pandemia generaron que este problema se agrave y que poco a poco la familia vea el decaimiento del padre. «El médico decidió intervenirme de emergencia. Claro, cuando mi esposa fue a admisión para la hospitalización se sorprendió de que la póliza de seguro no era aceptada», contó el padre.
Los procedimientos quirúrgicos les dieron un alivio pero también una deuda que ronda aproximadamente los 40 mil dólares (un poco más de 120 mil soles). Y como en toda historia de princesas pasó un milagro.

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¡Manos a la obra!
Jessi, la joven hija, no la pensó dos veces y se puso manos a la obra. «Yo soy la princesa de mi papá y él siempre fue el mejor papá del mundo. Cuando yo era chiquita, siempre para quedarme dormida me leía cuentos de princesas y eso me conectaba mucho con él», comenta la joven.
Esta fantasía salió a la realidad, donde esconde bajo una peluca y un disfraz de princesa, sus verdaderas razones para salir a trabajar y ganarse el pan de cada día, vestida de princesa. A pesar de las adversidades, ella sale adelante y junto a su esposo, trabajan para poder sacar adelante a su padre y madre.
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«Sé que es difícil para mi papá, pero me alegra poder yo estar sana y ayudarlos», comenta emotivamente. El dinero recaudado como princesa de Disney es totalmente enviado al país venezolano para la manutención del padre de Jessi.

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— La Karibeña (@karibenape) March 8, 2021